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El Manifiesto del Movimiento 26 de Julio

Data: 

08/08/2011

Fonte: 

Portal de Radio Rebelde

Autore: 

El 8 de agosto de 1955, el joven líder revolucionario Fidel Castro Ruz redactaba en México, el Manifiesto Número 1 al pueblo de Cuba del Movimiento 26 de Julio. El documento contenía los postulados revolucionarios del Movimiento y explicaba el porqué de su lucha, a la vez que realizaba un llamado a la reflexión y a la conciencia del pueblo.

El programa de la Revolución declarado en el alegato de defensa de Fidel en el juicio del Moncada: “La Historia me absolverá”, se sintetizaba en 15 puntos que definían su esencia independentista y de justicia social.

En Cuba, los miembros del M-26-7 recibían la misión de editar unos 50 mil ejemplares que debían estar en la calle el 16 de agosto, cuarto aniversario de la muerte del líder del Partido Ortodoxo, Eduardo Chivás, para “…romper el muro de silencio y abrir camino a una nueva etapa”.

La joven vanguardia revolucionaria había emprendido el camino de la lucha armada ante la pasividad de los partidos tradicionales frente a la sangrienta dictadura de Fulgencio Batista, por ello el 26 de julio de 1953 tienen lugar los ataques a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo.

Ambas acciones fracasaron desde el punto de vista militar pero demostraron la decisión del pueblo de enfrentarse con las armas a la tiranía para iniciar el camino de la definitiva independencia. A raíz de estas acciones muchos jóvenes fueron asesinados por el ejército, otros fueron hecho prisioneros y condenados a prisión en un juicio donde Fidel dio a conocer su famoso alegato de defensa, devenido en el programa de la Revolución.

Entre las medidas propuestas por el líder revolucionario en La historia me absolverá estaban la necesidad de una reforma agraria y de la nacionalización de los monopolios norteamericanos dueños de la compañías telefónica y de electricidad.

Se refiere también a la urgencia de tomar acciones inmediatas en el campo de la salud pública, la vivienda y la educación. Era en su conjunto una auténtica denuncia al corrupto sistema económico, político y social imperante en el país.

Los asaltantes al Moncada sufrieron prisión y luego se vieron obligados a marchar al exilio; antes de partir hacia México, Fidel deja organizado el Movimiento 26 de Julio que lideraría desde ese momento las acciones de la lucha revolucionaria.  

En México, Fidel redactó y dio a conocer el 8 de agosto de 1955 el primer documento del M-26-7, denominado Manifiesto Número 1 del Movimiento 26 de Julio al Pueblo de Cuba.

Basado en el programa expuesto en La Historia me absolverá, el manifiesto resume y plantea de manera firme, clara y radical las transformaciones imprescindibles en el país que abarcaban todos los campos. Hace un llamado a la “Revolución justiciera” que “…repartirá la tierra, movilizará las inmensas riquezas del país y nivelará las condiciones sociales poniendo coto al privilegio y la explotación.”

Entre sus propuestas incluye también la reforma agraria, el restablecimiento de derechos laborales y la industrialización del país. Plantea, además, un amplio programa de construcción de viviendas y rebaja de sus alquileres, nacionalización de servicios básicos, desarrollo de la educación y la cultura, reforma al sistema judicial y confiscación de bienes malversados.

Hoy, 56 años después de su publicación, el Manifiesto Número 1 al pueblo de Cuba del Movimiento 26 de Julio se escapa del papel para hacerse realidad en el día a día de los cubanos. Desde el primero de enero de 1959, el pueblo comenzó la aplicación de todas las medidas enunciadas en el programa de la Revolución.

Se nacionalizaron las empresas, se industrializó el país, llevamos a cabo una campaña de Alfabetización y promulgamos una ley de Reforma Agraria. La educación y la salud son gratuitas en un sistema social justo que defiende y representa los intereses del pueblo. La victoria del 26 de julio de 1953 se conquista en el quehacer diario para defender esta revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes.