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DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO RUZ EN EL ACTO DE INAUGURACION DE LA SECUNDARIA BASICA EN EL CAMPO AMISTAD "CUBA-SUECIA", EFECTUADO EN MELENA DEL SUR, EL 3 DE MAYO DE 1973

Data: 

03/05/1973


Estimado amigo Sven Moberg, ministro de Ciencias y de Educación Superior de Suecia (APLAUSOS);

Estimados miembros de la delegación de Suecia;

Constructores;

Familiares de los estudiantes;

Profesores;

Alumnos:

Hoy tenemos la satisfacción de inaugurar esta nueva escuela secundaria básica en el campo, la número 53 (APLAUSOS). Pero esa satisfacción se acrecienta especialmente por la presencia en este acto de una delegación de un país amistoso, presidida por su Ministro de Ciencias y Educación Superior, cuyas palabras, interesantes e ilustrativas, hemos tenido la oportunidad de escuchar, hablándonos de los fundamentos de la política de su país en sus relaciones con los demás pueblos, y en especial con los pueblos que luchan por su desarrollo. A la vez, nos ha explicado de los enormes adelantos de la educación en su país.

¿Por qué la presencia de esta delegación entre nosotros y en este acto y el nombre que llevará esta escuela de Amistad Cuba-Suecia? (APLAUSOS)

Como corroboración de las palabras del Ministro acerca de la política de su país, nosotros deseamos señalar el nivel y la magnitud de la cooperación económica que recibimos de Suecia.

Hace algunos años comenzó esta cooperación. Y actualmente, con la asistencia de ese amistoso país, nosotros estamos construyendo el Instituto de Refrigeración e Ingeniería de la Producción, en la ciudad de Santa Clara, para cuyo equipamiento se recibe un aporte de Suecia ascendente a 1 907 000 dólares.

Se está construyendo, y se terminará ya este año —igual que el Instituto mencionado anteriormente—, el Instituto de Electrónica Industrial, con una cooperación de Suecia equivalente a 2 278 000 dólares.

Se va a construir el Instituto de Desarrollo de la Industria de la Carne, con un aporte de 1 501 000 dólares.

Se lleva adelante un Programa Integrado de Asistencia Técnica para la Promoción de Exportaciones, con un aporte de 206 000 dólares; un Programa Materno-Infantil, con un aporte de 100 000 dólares.

Se está recibiendo por el Ministerio de Salud Pública, para modernización y equipamiento de nuestros hospitales, un aporte de 9 millones de dólares.

Y mañana viernes se firmará el Convenio por el cual Suecia facilitará a Cuba aproximadamente 15 millones de dólares para los años fiscales 1973-76, como aporte para el Proyecto de Educación (APLAUSOS).

Asimismo, el Gobierno de Suecia ha expresado estar dispuesto a seguir ofreciendo ayuda a este proyecto educacional en los años posteriores a 1976 (APLAUSOS).

Este Convenio que se suscribirá mañana comprende aportes, en primer lugar, para las secundarias básicas en el campo, para la educación primaria, para los institutos de formación de maestros, para una imprenta, para una industria de medios de enseñanza, para televisión educacional, para educación especial y, además, para expertos y oportunidades de adiestramiento.

Estos aportes para la salud pública de nuestro pueblo y para nuestra educación ascienden aproximadamente a 30 millones de dólares, ayuda que recibimos de Suecia absolutamente gratuita (APLAUSOS). Esto tiene para nosotros un profundo significado. Y esta ayuda va destinada a fortalecer el trabajo revolucionario en dos frentes que se pueden considerar los más apreciados por nuestra población. En primer lugar, la salud pública. Esos 9 millones de dólares en equipos muy modernos para mejorar la calidad de nuestros servicios en los hospitales, significarán recursos importantes para salvaguardar la salud de nuestro pueblo, para prevenir y diagnosticar mejor las enfermedades, y para la atención de los enfermos, puesto que esos equipos auxiliares juegan un papel decisivo en la medicina moderna; significarán salud para nuestro pueblo, y significarán vidas, muchas vidas, que se preservarán gracias a esa cooperación. Y en segundo lugar, la cooperación —que tiene un volumen todavía mayor— en el campo de la educación, gracias a la cual podremos contar con algunos institutos tecnológicos equipados óptimamente con todos los medios más modernos de la enseñanza, y con recursos para las secundarias básicas en el campo, escuelas primarias y otras instituciones educacionales.

Estas escuelas, como ustedes saben, cuestan. En cada una de estas escuelas secundarias básicas, como la que estamos mirando, existe la necesidad de los laboratorios, de los talleres, de los medios de enseñanza. Muchos de los artículos que se emplean en estas escuelas hay que importarlos: en primer lugar, todos los equipos de los laboratorios. En el salón de recreación si tenemos un equipo de cine, hay que importarlo, así como muchos de los medios que necesitamos para la enseñanza.

Nuestro programa de construcción de escuelas secundarias básicas es grande. Y este aporte de Suecia significa que nosotros podremos equipar las escuelas que construiremos en los próximos años.

Pero además, otra de las grandes necesidades de la educación son los libros. Es posible que muchos ciudadanos no tengan una idea del volumen de los libros que nuestra educación necesita y que necesitará cada vez más —no solo la educación escolar, sino también la educación de adultos. Y en este programa que se suscribirá mañana, está incluida —como les decía— una imprenta para editar anualmente millones de libros escolares y los demás proyectos que les señalé.

Nosotros, lógicamente, nos sentimos profundamente reconocidos y agradecidos de esta actitud y de esta política del Gobierno de Suecia, que es la política que se sigue con otros países que están luchando igualmente por su desarrollo.

A la vez, nuestro pueblo conoce, a través de estos años, la posición firme y valerosa que ha mantenido el Gobierno de Suecia en relación con la guerra criminal de Viet Nam (APLAUSOS), que ha suscitado las simpatías de nuestro pueblo hacia el pueblo y el Gobierno de Suecia.

Nosotros agradecemos igualmente las palabras elogiosas del Ministro de Ciencias y Educación Superior de Suecia, con relación al esfuerzo que nuestro país realiza en el campo educacional. Y el hecho de que Suecia haya ido desarrollando este creciente programa de cooperación con nuestro país, además de los beneficios materiales que implica, significa también en el orden moral un reconocimiento al esfuerzo que nuestro pueblo realiza por su desarrollo.

Y no hay duda de que una política semejante contribuye a acercar a los pueblos, contribuye al desarrollo de las relaciones amistosas, contribuye a una evolución positiva de las relaciones internacionales, y contribuye a la solución de los tremendos problemas que tiene ante sí el mundo moderno: una humanidad que crece rápidamente, que cuenta con más de 3 500 millones de habitantes, y que tiene inmensos problemas por delante.

Y nos podemos preguntar: ¿cuántos miles de millones, decenas de miles, cientos de miles de millones el imperialismo gasta en agresiones y en guerras? ¡Y cuánto les ha obligado a gastar a los demás pueblos! En Viet Nam solo han gastado directamente más de 135 000 millones en sembrar la destrucción y la muerte.

Y esto, en un mundo que tiene miles de millones de personas analfabetas, descalzas, sin viviendas, sin hospitales, sin caminos, sin escuelas; en un mundo donde continentes enteros viven en medio de la mayor pobreza, pobreza que es resultado, en gran medida, de la despiadada explotación colonial e imperialista que sufrieron durante siglos. ¡Cuántos beneficios, cuántos bienes, cuántas soluciones se podrían aportar a la humanidad con esas cifras fabulosas que el imperialismo gasta y obliga a gastar en armamentos!

Y es dentro de este panorama que nosotros destacamos el gesto y la política de Suecia, por el valor moral que tiene para nosotros el ejemplo de ese país, que indiscutiblemente señala un camino de cooperación entre los pueblos y de solución a los problemas del mundo subdesarrollado.

Esta escuela tiene, además, el mérito de que ha sido construida por obreros de las microbrigadas de La Habana (APLAUSOS). Obreros que con plustrabajo han estado construyendo viviendas, escuelas e instalaciones sociales para sus compañeros de las fábricas, y que le han brindado a la educación el aporte de su esfuerzo para construir también secundarias básicas en el campo (APLAUSOS). Esto tiene también un profundo significado moral.

En esta zona no se está construyendo solo una escuela: ya hay dos terminadas, y cuatro más en proceso de construcción, iguales que esta. Por eso cuando nos acercábamos a este lugar todos nosotros podíamos tener la satisfacción de ver cómo ya es un conjunto de escuelas lo que surge por esta región, que se pueden ver en cualquier dirección radicadas en un área que está destinada a producir alimentos para la ciudad de La Habana, uno de los más importantes centros productores de vegetales y viandas de esta provincia.

Hace prácticamente algunos meses no se veía una sola de estas escuelas aquí. Y ya ahora, como resultado del esfuerzo de nuestros trabajadores, ha cambiado virtualmente el panorama de esta región y ha surgido alegría, vida y progreso.

Es muy satisfactorio pensar cómo a lo largo y ancho de nuestro país, en todas partes, se están construyendo escuelas como estas, o escuelas politécnicas, o institutos tecnológicos.

Es igualmente alentador conocer los resultados de este esfuerzo, sus resultados educacionales sobre todo, aparte de los resultados económicos. Porque la promoción en la segunda prueba alcanzó ya el 94%, y según indicios, en la tercera prueba del año el conjunto de todas las escuelas de este tipo tendrá una promoción de alrededor del 95% (APLAUSOS). Es decir que desde el punto de vista educacional constituyen un éxito completo, y nos alienta a seguir realizando este esfuerzo en los años venideros.

Ya para el próximo curso habrá un número muy superior de estas escuelas funcionando. Y en el transcurso de todo el año 1973 se construirán alrededor de 90 secundarias básicas en el campo sin incluir los politécnicos, los institutos tecnológicos, las escuelas de maestros y otras instituciones educacionales. De modo que nuestro país se está sembrando de escuelas.

Pero los resultados son también muy buenos en el orden productivo. Son buenos igualmente en el orden cultural y en el orden deportivo. No quiero pensar cómo van a ser las competencias en los años futuros cuando todas estas escuelas comiencen a dar sus frutos deportivos. Porque cuando nuestro país no tenía esta base material ni tenía esta multitud de campos deportivos como los que se construyen junto con las escuelas, ya nuestros atletas les daban grandes dolores de cabeza a los atletas de Estados Unidos (APLAUSOS).

En el orden social y en el orden político esta institución revolucionaria contribuirá a la formación integral de nuestra juventud.

En días pasados, el Primero de Mayo, tuvimos todos la satisfacción de ver desfilar las escuelas secundarias básicas en el campo, que ocuparon los primeros lugares en cada provincia, y todas las escuelas de este tipo de la provincia de La Habana junto a nuestros trabajadores, con sus bandas de música y con sus uniformes nuevos. Ya en aquel desfile se podía apreciar el resultado del esfuerzo de estos años, puesto que ya los estudiantes que desfilaron allí constituían una verdadera multitud. Y estamos seguros de que nuestro pueblo sintió una gran alegría y una viva satisfacción y un gran optimismo y una gran seguridad, al contemplar a nuestros jóvenes que estudian y trabajan desfilando el Primero de Mayo.

Por cierto que esta escuela, la última que se inaugura, es la única de la provincia que no tiene todavía su uniforme nuevo. Es que los trabajadores de la industria de confección hicieron un gran esfuerzo para que todos los que desfilaran el Primero de Mayo llevaran ya su uniforme. Y hasta incluso la escuela XX aniversario, que se inauguró hace algunas semanas, desfiló también con uniforme nuevo y banda de música. Pero esta escuela se acaba de inaugurar. Lo que sí podemos asegurarles es que para el mes de septiembre —y no hay que perder la paciencia— ya todas las secundarias básicas en el campo, todas las politécnicas, y el Destacamento Pedagógico, tendrán sus uniformes. Los compañeros del Destacamento Pedagógico todavía no pudieron desfilar con uniforme el Primero de Mayo.

Y estamos haciendo también los esfuerzos para ver si los profesores que trabajan en estos centros para esa fecha pueden tener también sus uniformes (APLAUSOS y EXCLAMACIONES).

¡Todo el mundo uniformado! ¡Destacamento Pedagógico, estudiantes y profesores! (APLAUSOS)

Eso contribuye a darle más disciplina a la escuela, y contribuye a darle mejor aspecto de organización.

No sé si ustedes tienen su banda de música. Sospecho que no (EXCLAMACIONES DE: "¡No!") La banda de música sí se puede conseguir antes de septiembre (APLAUSOS).

No hay duda de que los uniformes han quedado muy bonitos, y además son de una gran calidad. Aunque todavía a los que tienen uniforme nuevo les falta la chaqueta, puesto que, como están en verano, no la necesitan. Pero el próximo invierno sí la van a necesitar, y la van a tener. Creo que estos lugares por aquí son fríos. No tanto como en Suecia, desde luego (RISAS). Este frío relativo de Cuba —los meses de diciembre, enero y febrero— que, como además es un frío húmedo, se siente bastante, haciendo necesaria la chaqueta, que complementa el uniforme y lo hace más bonito.

Pero ustedes están muy interesados por todo eso, los estudiantes: por el uniforme, por la chaqueta, por la banda de música. Ahora bien, nosotros estamos interesados por otras cosas también: los estudios, la promoción, el trabajo, los deportes, las actividades culturales.

Nosotros creemos que ustedes, los alumnos de esta escuela, han contraído un importante compromiso y una gran responsabilidad en todas las actividades, puesto que esta escuela lleva el nombre de Amistad Cuba-Suecia (APLAUSOS). Y nosotros estamos muy interesados en que las noticias que reciba el gobierno de Suecia, el pueblo de Suecia y los estudiantes de Suecia, sobre esta escuela, sean buenas noticias. Y como el número de escuelas es grande, y como las escuelas todas se están esforzando mucho, para obtener una buena promoción y para obtener un buen lugar, se necesita un esfuerzo serio.

Ustedes son estudiantes de la ciudad de La Habana. Tengo entendido que provienen de Centro-Habana. Esperamos que no hagan quedar mal a Centro-Habana tampoco, ¿verdad? (EXCLAMACIONES DE: "¡No!")

Sinceramente, es necesario que esta escuela se esfuerce, es necesario que esta escuela tenga una buena promoción. No les voy a decir el primer lugar, como me decían algunos de ustedes: que iban a quedar en el primer lugar. Yo les aconsejo que luchen por el primer lugar (EXCLAMACIONES). Pero esperamos que por lo menos entre los primeros lugares se encuentre esta escuela (APLAUSOS).

(LOS ESTUDIANTES COREAN LA CONSIGNA "PROMOCION A LA ALTURA DEL XX ANIVERSARIO")

Lo esperan sus amigos de Suecia (APLAUSOS). Lo esperan los obreros que construyeron esta escuela (APLAUSOS). Lo esperan sus familiares (APLAUSOS). Y lo espera la Revolución (APLAUSOS).

Los familiares por supuesto que son parte de esta escuela. Y los éxitos y los reveses serán también en parte responsabilidad de ellos (APLAUSOS). Porque ellos deberán esforzarse por la aplicación de ustedes y por la disciplina de ustedes. Y sobre todo que los días de pase no haya debilidades en la casa (APLAUSOS), y que puntualmente estén todos ustedes aquí (APLAUSOS), y no padezcan nunca la "enfermedad" del lunes (RISAS).

No van a estar solos aquí. En esta zona tan próxima a ustedes, van a tener cinco escuelas más. De modo que habrá forma de medir el esfuerzo de ustedes. Y suponemos que los estudiantes de las demás escuelas harán también el máximo.

Nosotros sinceramente les deseamos a los profesores y a los alumnos los mayores éxitos. ¡Y que siempre les podamos enviar buenas noticias de ustedes a nuestros amigos de Suecia! (APLAUSOS)

A la vez, estimado Ministro, a través suyo y de la delegación que lo acompaña, nosotros deseamos enviarle en nombre de nuestro pueblo y de nuestros estudiantes, un fraternal saludo a su pueblo y a sus estudiantes (APLAUSOS); a su Primer Ministro, Olof Palme, y con nuestro saludo más fraternal, nuestro reconocimiento y nuestro agradecimiento más profundo por su generosa y desinteresada ayuda (APLAUSOS).

¡Viva la escuela Amistad Cuba -Suecia! (APLAUSOS y EXCLAMACIONES DE: "¡Viva!")

¡Y viva la amistad entre Cuba y Suecia! (APLAUSOS y EXCLAMACIONES DE: "¡Viva!")

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

(OVACION)

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